He buscado una forma de felicitarte que no acabara olvidada en un cajón. Así que convertí ocho momentos nuestros en un museo.
No porque sean los únicos importantes. Sino porque en todos pasa lo mismo: estás tú haciendo que la vida se parezca un poco más a casa.
Feliz santo, Anna.
Lejos
de todo
Hay sitios que recordamos por el paisaje. Yo recuerdo estos porque estabas tú. La cámara cambia. La respuesta nunca.


Dos fotos seguidas. La misma sonrisa. No es casualidad.
Lo que has
construido
Una casa no son paredes. Son cumpleaños improvisados, abrazos torcidos, pijamas iguales y niñas que saben exactamente dónde ponerse cuando necesitan cariño.



En estas fotos no posas para la cámara. Estás ocupada siendo el centro de todo.
Siempre
en marcha
Un camino, un jardín, una final. Da bastante igual el plan. Lo importante es que seguimos sumando escenas que algún día volveremos a mirar así.



La pieza que falta
Este museo tiene ocho fotos. Nuestra vida, muchas más. Y lo mejor es que todavía no hemos hecho la mayoría.
Mi sitio favorito no está en una foto. Es donde estés tú.
Con todo mi amor · Alfonso